Bueno, este soy yo.
Me llamo Lucas. Un placer.
En este blog te habrás enterado de todo lo que fue pasando en la previa a mi nacimiento.
Al final, después de mucho dar vueltas por la panza de mi mami durante 9 meses, me llegó la orden de desalojo. Y tuve que salir. Fue el viernes 30 de septiembre: el mismo día en el que nació -o por lo menos eso dice su libreta cívica- mi abuela paterna.
Se las hago rápida: mi viejos entraron como a las 6:30 en el hospital. Todos sabían que ese sería el día del desenlace. A las 8:30 empezó el trabajo de preparto, porque, de buenas maneras, me "indujeron" (así es la terminología médica) a salir.
A las 10 se rompió bolsa. A las 11, mamá pidió con una vehemencia que no la caracteriza que por favor le dieran la peridural.
Ya había arracado el maremoto de contracciones.
Hay que decirlo: le puso mucha garra, mami. Mucha, pero mucha. Subían las contracciones y su cara no disimulaba el dolor. Pero se las aguantaba como una duquesa. Papá estaba ahí, al lado. Firme. Controlando la situación. Dando apoyo emocional. Porque más no tenía para hacer.
Pujos, pujos, pujos... y yo no salía. Desde adentro escuché la palabra "cabezón". No sé bien si era para mí.
Sentí que las manos del obstetra y la partera me rozaron la capocha. Ooléeeeeeee. ¡No me llegaron a agarrar!
-Una lástima, pero vamos a tener que hacer cesárea- dijo el doctor, que también le puso toda la garra. También las enfermeras y la partera Majo (re buena onda, la calificó mi mamá).
Y así fue que nací. Por cesárea: a las 13:42. Dicen que la causa del cambio de rumbo fue por "cabezón y grandote". Si hasta cuenta la leyenda que ni por el tajo que hicieron en el quirófano salía mi cráneo pletórico de ideas gestadas por más de 9 meses.
4,410 kilogramos acusó la balanza en mi primer pesaje.
Este es el momento posterior a mi alumbramiento. Es cuando el neonatólogo me revisa, tras haber superado el estupor por mi tamaño.
Y este el momento de mi primer chapuzón. Porque soy grandote, pero limpito.
Y acá hay una galería de fotos para que digan si realmente soy tan grande como dicen.
FELICITACIONES Y MUCHA LUZ Y FELICIDAD!! Abrazo JC Lucas!
ResponderEliminarQuerido Diego :
ResponderEliminarQué alegrón y qué vívido testimonio del recibimiento de Lucas !
Mis felicitaciones y me asocio a la alegría de toda la familia.
Con afecto,un abrazo grande.
Álvaro