Cuando me siento a comer me pongo feliz. En eso me parezco a mi papá. Él, por cierto, está refinando la receta de la papilla y cada vez le sale más rica. Hace unas técnicas raras de corte, trituración y procesamiento. Parece que aprendió con el gastrónomo estrella Ferrán Adriá.
Como pueden ver, me ponen un megababero de plástico porque enchastro todo cuando me alimento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario